Manifiesto Hasta Los Cojones

Estamos hasta los cojones.

De lo mismo de siempre.

De aguantar por aguantar.

De quejarse en voz baja.

De lo políticamente correcto, de lo profesionalmente aceptable, de lo emocionalmente reprimido.

Hasta los cojones del algoritmo.

De los gurús.

De los lunes.

De las vacaciones que estresan.

De los domingos tristes.

De los trabajos de mierda con frases motivacionales en la pared.

Pero esto no va solo de quejarse.

Va de decirlo.

Va de reírse.

Va de llevarlo puesto.

Aquí cabemos todos.

El que está hasta los cojones del gobierno, del jefe, del postureo, del tráfico, del gas de la risa, del gas de la factura.

Del cuerpo perfecto, de la salud mental a medias, de los likes, de los haters, de la paz interior que nunca llega.

Aquí no hay doctrina, ni líder espiritual.

Solo camisetas, frases y desahogo.

Somos una marca. Pero también una actitud.

Una forma de decir: “sí, estoy hasta los cojones, ¿y qué?”

Porque estar harto no es el final.

A veces, es el principio.